
Le he visto solo,
en sus ojos el silencio
anuncia recios destellos.
¿Por qué será?
En su banco frente al mar,
con la mirada perdida.
¿Qué mirará?
Ante un lejano horizonte,
que nunca podrá alcanzar.
¿Qué pensará?
.
Otras veces caminando,
hacia el cielo la mirada,
¿en ella estará pensando?
Vacilante lleva el paso,
un paso que antaño fue
decidido al caminar,
¡hoy con un freno que resta
aquel porte en el andar!
.
¿Le pesarán ya los años?
¿O hay cosas que pesan más?
¿Abuelo dime que pasa?
Ese brillo de tus ojos,
son lágrimas apresadas
que ya ni saben llorar.
.
Abuelo, sé que hace un año
que la abuela se marchó,
pero mira abuelo al cielo;
¿Ves esa nube que flota?
Sí, abuelo aquella redonda
que parece de algodón.
En ella he visto unos ojos
que te miran con pasión.
.
Son los ojos de la abuela
que relucen más que el sol.
Ya no me sufras abuelo,
ella te espera en el cielo,
donde Dios querrá que un día
se eternice vuestro amor.
.
Ya no me llores abuelo,
o me harás a mi llorar,
que yo también la recuerdo
y ya en mis ojos empiezan
las lágrimas a brotar.