
Verso libre
Amor,
nave de la fantasía,
casco puro y cristalino,
por corazones ardientes navegas,
despliega tus blancos linos,
cubre las almas y anega,
de pasión y besos sus bodegas.
Poeta,
-un quijote- ¡un sueño!
Algarabía de la vida…
del amor su dueño.
Poeta,
rama de un frágil sueño,
regada con amor y delirio
y la fragancia de un beso.
Poeta,
agitador de vientos,
forjador de besos,
domador de silencios
de añoranzas y recuerdos.
Poeta,
como reloj sin cuerda,
el soñar que nadie sueña,
luz que ilumina la senda
que de paz el alma llena.
Poeta,
la esperanza y la locura
meciéndose en una nave,
sin timón, ni arboladura
en su rumbo hacia levante.
I
Hay un desaliento de amor,
en el suspiro fragante
cuando perdemos un beso,
sobre un hueco vacilante.
Construyamos de amor un sueño,
de ternura galopante
hagamos de la palabra verso
saciemos la sed del amor inconexo,
en el amor principiante.
Como canción sin letras,
o guitarra sin cuerdas,
como sangre sin corazón,
como almas vacías, muertas,
sin besos hay dolor
y poesías de frío yertas
cuando se muere el amor.
Soñar y soñar despierto,
no es nunca una mala chanza,
es un aliciente abierto
al mundo de la esperanza.