
De la serie cuentos de La Gertrudis
Este ardor es ya locura
o encuentro novio o me mato,
esto ya es un arrebato,
mi mal ya no tiene cura.
¡Por favor! ¡Por Dios bendito!
¡Tan fea tampoco soy,
con más feas tropecé hoy!
Y no les falta un buen pito.
Ya tengo el higo reseco
y los dedos hechos callos
que son ya muchos los mayos
sin que me soplen el fleco.
Rezaré a San Cucufato
y también a San Antonio
y si no me sale novio
por las «alforjas» los ato.