
Soneto dodecasílabo en hemistiquios de 5-7
con un sonetillo distinto en cada hemistiquio
y un soneto con ambos juntos.
Nos da calor, – nos llena de ternura,
su ciega llama, – calmará nuestro ardor,
que nos inflama – dándonos su calor
con su furor, – aleja la amargura
En su fervor – soñamos con locura
crea una trama – el mundo del amor,
que al sexo clama – pleno de su candor
y sin rubor – nos crea un alma pura.
Siempre en alerta – flor será de la vida,
para el ardor – mantén viva su llama,
tengas la puerta, – para siempre prendida.
Solo el amor, – pasión que prende flama,
llena mi huerta – de luz agradecida,
y es un primor – de puro amor que ama.