
Verso libre
Empieza con un Senryu
A otro no esperan,
donde vas; ¡solo a ti!
Pierde la prisa.
Hola yo soy…
¿Quién soy?
¿O qué soy?
¿O no soy?
Ayer… ¿era?
¿O tampoco era?
¿Qué era?
¿Voy?
¿A dónde voy?
¿O no voy?
Me detengo,
paro en seco,
soy tan solo un eco,
un reflejo en el vacío,
un jardín de rosas negras,
la consecuencia de un sueño
que tiene sus alas rotas.
Y veo;
Ojos grandes y verdosos,
labios rojos, sensuales,
caras de bellas facciones,
cuerpos de grácil silueta
para romper corazones.
Sombras grises y opacas
en las tinieblas cabalgan,
sombras que nos persiguen
de besos que no se dieron,
de sueños que no soñaron,
sombras que nunca fueron
y van buscando venganza,
¡sombras que nunca descansan!
Sombras de los recuerdos
que no saben de lunas blancas
y ante el silencio del alma
se aferran a la garganta.
En noches de luna llena,
noches de frío y nieve,
noches de calor y truenos,
noches de luna clara,
noches en las que rondan,
nos persiguen, nos acosan,
nos encuentran y destrozan.
Y pienso;
¿Y después de la Muerte?
¡¿Qué habrá?!
Gusanos que roen nuestro cuerpo,
¡nada más!
Tumbas abiertas sobre la tierra
y noches y mas noches,
todas de luna llena.
¿Y aquellos cuerpos gráciles,
aquellas bellas siluetas?
¿Que habrá sido de ellas,
tendidas bajo la tierra?