
Soneto alejandrino
con estrambote
Madrugué muy dispuesta, para hilar un soneto,
¡Mas de once creo puse! ¡Pues será alejandrino!
Puesta ya en la vereda, seguiré este camino
y así ya sin remedio, he de aceptar el reto.
Por tenaz y obstinada, me veo en un aprieto,
mejor un buen almuerzo, a la sombra de un pino
y meterme en el pecho media arroba de vino
que el alma me ilumine y me alegre el careto.
No me rindo que no, cinco más lo consigo.
¡Aturdida quedé! ¡No sé como rimar!
A no ser qué me valga, rimar con el ombligo.
!Sí! Ya capaz me veo y lo he de terminar,
a punto de lograrlo, estoy ya buen amigo.
No quedó muy bonito ¡Pero pude acabar!
¡Si! Logré terminar
y pensándolo bien, creo no quedó mal.
Mirando de reojo, casi se ve genial…