🙌La jodienda no tiene enmienda💘

De cuentos de la Gertrudis

En invierno o en verano,
llueva, nieve o haga frío
aunque se desborde el río,
sea gigante o enano,
gusta meter el humano
la pirulilla en remojo,
ya sea tras un matojo
como doblando la esquina,
solo hay una medicina
para sanar ese antojo.

El asunto del joder
parece no tiene enmienda,
yo no es que mucho lo entienda
pero a mi modo de ver
creo ver que la jodienda
debe ser algo muy bueno
pues no hay un alma de trueno
que no goce esa prebenda,
nadie por esto se ofenda
que joder no tiene freno.
A todo el mundo le gusta
clavar a fondo la fusta
sea chino o agareno.

Y quien no tenga una mujer
o no tenga un puto duro
que tampoco pase apuro
en buscar ese placer,
porque lo puede obtener
usando bien una mano.
Se frote bien el banano
sin miedo a despellejarlo,
no se trata de pelarlo
sino gozar a lo sano.

De dar juego a la cintura,
de eso se trata la vida
si no quieres ver perdida
la verdad de la natura.
Es el humano criatura
hecha para el buen gozar,
sin miedo a que por pecar
se nos mande pa´l infierno,
eso a mí me importa un cuerno;
¡Nací para disfrutar!

Hay alguna que se afrenta
si de este tema se habla
pero verás que la diabla
permanece bien atenta.
Que a todos gusta la tienta
aunque mucho disimulen,
pero les gusta que rulen
por los bajos las cosquillas,
aunque vayan de beatillas
les gustas que las ondulen.

En toda cueva cerrada
crecerán las telarañas
y en los ojos las legañas
por esa actitud errada.
Vive bien equivocada
la persona que se niega.
a recibir una friega
de vez en cuando en los bajos,
porque se cubre de andrajos
lo que a diario no se riega.

Que cure no hay medicina
de las ingles el picor
es tan solo con amor
como el ardor se domina.
Con que tu paso encamina
buscando otra dirección,
que aquí ni tu bendición
ni tu braguero de lata
lograrán que mi patata
no busque satisfacción.

Esto le dije a la Sor
que vino con un braguero,
pretendía con su esmero
acabar con mi picor.
Que se pensaba la flor
hacerme cambiar de idea,
diciendo que como tea
ardería en el infierno
y yo le dije; ¡y un cuerno,
no creo que usted lo vea!

Y vuelve la burra al trigo,
¡vaya con la beatilla!
¡Será que como no pilla,
lo mira como un castigo!
Pues no ha de poder conmigo
que yo lo tengo muy claro
y no paso por el aro
de ninguna mojigata
y puliré bien mi mata
pa´ que brille como un faro.

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