
Octosílabos
De poemas de amor
¡No vengan vientos helados
a despertarme del sueño!
Si te veo junto a mí
acariciar con tus dedos
la suavidad de mi pecho;
¡solo puede ser un sueño!
Y si tus labios recorren
como dos potros salvajes
por las rutas de mi vientre,
¡por favor no me despiertes!
¡Solo puede ser un sueño!
Si veo que por mi monte
cabalga al viento un jinete
con sus alforjas colgantes;
¡no me despiertes amor,
solo puede ser un sueño!
Si noto entre mis columnas
pasear la dama ardiente;
¡no me despiertes, qué no!
¡Estoy viviendo en un sueño!
Si noto un calor intenso
penetrando suavemente
en la gruta de mi cuerpo;
¡no me despiertes, qué no!
¡Quiero vivir este sueño!