
Sátira sobre poesía
Octavillas italianas
Y vi un alma que lloraba
al ir acabando el día,
vi que era la Poesía
triste y sola en un rincón,
llorando por su destino,
¿qué te pasa? ¿Por qué lloras?
¡Miras al cielo e imploras
y no ves la solución!
De reflexión lo que digo,
mucho intentará un profano
aporrear fuerte el piano
y nada conseguirá,
solo un infernal sonido.
Si no conoce las normas,
será un golpear sin formas
que a nada le llevará.
¿Qué pasa si no hay talento?
¡Triste rular de pinceles,
pretende pintar claveles
y le sale un morcillón!
¡Sin oficio no hay pintura!
Y en ningún oficio cabe
el triunfo de quien no sabe
la más básica función.
¿Por qué alguien coge un lápiz,
un trozo de papel blanco,
y sin brazos, todo manco
presume de su escribir?
Y erudito se prodiga.
Por eso llora la Poesía
y va muriendo cada día
sin razón ya de existir.
Muy bueno
Me gustaLe gusta a 1 persona