
De mis reflexiones
Desde el respeto a que cada uno
es libre de pensar y creer en lo que quiera,
pero recordando que si alguien
tiene un amigo imaginario,
!le llaman loco!
Cuando son millones de personas
quienes tienen un amigo imaginario,
¡A eso le llaman religión!
Que arenguen estas palabras
y arañen bien en las mentes,
creo que vacías y huecas
de todas aquellas gentes
que cuando las cosas se ponen mal,
le piden ayuda a su Dios
y ponen velas a sus santos,
¡Gritando a golpe de pecho,
Dios mío, dios mío ayúdame!
¿Y por qué sacra razón,
creen que ese Dios les ha de ayudar?
¿»Por guapos o por buenos»?
¡Si no le ayudó a esa niña,
violada y asesinada por un psicópata!
¿Por qué razón, les ha de ayudar a ellos?
Si no ayuda a esos niños
que mueren a golpe del látigo
del hambre sobre sus panzas,
ni a esos niños, que mueren en las playas
huyendo de las miserias
que generan los que mandan.
¡¿Por qué les va a ayudar a ellos?!
Es muy fácil hablar de Dios
viviendo en una sociedad regalada,
llena de paz y bienestar social,
pensando que todo eso lo tienen
por ser unos buenos creyentes,
buenas personas y buenos humanos
y recibir de su Dios la recompensa.
Ese Dios no existe, en los barrios marginales,
ni en los suburbios,
ni en los campos de refugiados,
donde luchan las tripas contra el hambre.
Una cruz, tan solo es un trozo de madera,
de la misma madera,
con la que hicieron el pesebre de mi burra.
Un profeta, quizás tan solo fue
un vividor de su época,
una virgen y un santo tan solo un montón de yeso,
del mismo que enyesaron las paredes de mi casa.
A veces soy yo quien se pregunta:
Si existe ese Dios, ¿Creerá él en mí?
¿Y por qué se esconde tanto?
👍😊
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