
De cuentos de la Gertrudis
Hacer el amor es sano
maravilloso y muy puro,
más si no tienes mujer,
o no dispones de un duro
lo vas a tener que hacer,
lindamente con la mano.
Pasen amigos y vean
entre coños anda el juego,
pasen no dejen pa´ luego
que aunque algunos no lo crean
hay mujeres que ya mean
a gusto de su potorro.
Sin dar a ningún cotorro
las excusas ni porqués
que ya se acabó el «marqués»
que follaba por el morro.
Mi lucha en ello se empeña
querer robar el tesoro
que guardas bajo el ombligo,
al cielo con ansia imploro
para ser de él su dueña
y a comermelo me obligo.
Ya mi cuerpo embravecido
bajo el calor tan ardiente
se entrega al amor rendido,
voy todo el día caliente,
de trabuco quiero un tiro
que me refresque la mente.
No olviden jamás señores
galantear a las damas,
y nunca les falten ganas,
de rendirles sus amores
¡y qué la duda no quepa
y tengan a bien notorio
y que todo el mundo sepa
que aún vive Don Juan Tenorio!
Si no te gustó lo que hubo
no me vengas criticando,
no tengo el chichi pa´ bollos,
ya te puedes ir largando
si no sabes el camino,
pues ya te iré yo indicando …
por donde pican los pollos.