Romance de una noche del mes de abril

De cuentos de la Gertrudis

De vampiros y vampiresas
.
Allá por el mes de abril
una noche tormentosa
de relámpagos y truenos,
al dirigirme a mi choza
vi que una figura gris
proyectaba en mí su sombra.
.
Casi me cagué de miedo,
soy bastante cobardona
y se me erizó la piel
al oír una voz ronca
que gritó fuerte; detente,
quiero hablar contigo a solas.
.
Un hombre alto y muy delgado
con dientes como una morsa,
brillo maligno en sus ojos
y negras muy negras ropas,
tan negras como una fiesta
sin un gramo de farlopa.
.
Me dijo querer libar
de mi sangre un par de gotas,
chupándome en el cogote
bien sujeta por las corvas.
.
Sin pensármelo dos veces
así le dije al muy moñas;
pues de chupar te hartarás,
vente conmigo a la alcoba
y allí le podrás chupar
sin reparo y sin demora
a mi marido el cipote
y si quieres más… las bolas.

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