
Octavillas bou
.
Soledad quiero decirte;
Todavía no me rindo
y de ti no necesito,
todavía por mis venas
corre con fuerza el amor,
lárgate con viento fresco
que tú aquí no pintas nada,
¡no me causes más dolor!
.
Soledad que a mí me envuelves
en tus hilos de amargura
llevándome como bruja
a tu mundo desolado
donde se siente el rugir
de las ventanas vacías
que por tu desidia lloran
cuando se vuelven a abrir.
.
Soledad que me atosigas
y me golpeas con saña
quitándome la esperanza
de poder hallar la senda
donde poder resurgir,
buscando nuevos proyectos
y encontrar otro camino
que dé fuerza a mi existir.
.
¡Terca soledad aléjate!
De mi pena no te burles
tus hieles en mí no busques
porque les cerré la puerta;
y no pintan nada en mí
búscate un mejor destino
es decir otra morada
¡porque no te quiero aquí!
.
Qué más quieres que te diga
tu amistad nunca la quise
que mucho daño me hiciste
por creerme que contigo
iba a sentirme feliz,
y soledad me engañaste
pues yo me creí tu embuste
y me quedé sin perdiz.
.
Ya no te ensañes conmigo,
apunta para otro lado
donde no tengan reparo
en darte la bienvenida
y te pueda recibir
algún corazón doloso,
tal vez compungido o triste
donde tú puedas vivir.
.
Así que favor te pido
ruego que de mí te olvides,
que tú soledad me oprimes
y me amargas la existencia
por querer hacer de mí
una amiga para siempre
y a mí tú no me haces falta;
¡No quiero nada de ti!
.
Poema de Samantha Sanz
y Mercedes Bou Ibáñez