Abramos el corazón

Para Ovidiu

Dejar la casa es muy triste
buscando una nueva tierra,
pues el corazón se aferra
en aquella en que naciste.
Y no habrá ninguna sierra
que pueda cortar el hilo,
ni cuchillo con buen filo
que corte del pensamiento
tu casa de nacimiento
a la sombra de aquel tilo.

Siempre se deja la casa
con lágrimas en los ojos,
sin perder nunca la calma
al ir cerrando cerrojos.
En la cara el regomello
y una esperanza en el alma
que nos devuelve el resuello.

Dejando atrás todo aquello
que conocen desde niños,
quieren buscar nuevos guiños
y encontrar un nuevo sello.
Alzando de nuevo el cuello
buscan su sitio en la danza
y que la vida de chanza
en unos terrenos nuevos,
los suyos eran malevos,
negados a la esperanza.

Yo también fui un emigrante
eso por nunca se olvida,
y dejé atrás una vida
para seguir adelante.
La gente de buen talante
sepa tenderle su mano
a todo aquel nuestro hermano,
que aspira solo a poder
ver a sus hijos crecer
en un mundo más humano.

De las vidas sin amor

Soneto triste

Mi débil corazón hoy yace inerte,
otrora destacó por su fiereza
y hoy tengo que admitir y con crudeza
que sin amor, la vida es solo muerte.

Al día en noche el alma lo convierte
si se vive sumido en la tristeza,
te acogota por siempre la pereza
si tu vida la entregas a la suerte.

Las vidas sin amor pronto marchitan,
los sueños no se forjan y perecen
y las almas en llanto desgañitan.

Las gentes sin amores nunca crecen,
la ilusión por vivir al alma quitan
jardines que sin rosas desmerecen.

Vidas que al vicio vencen
dedicando al amor todos sus días,
gozarán la vejez con alegrías.

Cantad, cantad, cuando me vaya.

De coplas de La Valenciana
.
En coplas de 7 y de 8 sílabas,
las de 7 riman 1º y 4º en rima consonante,
el 2º y 3º en rima asonante.
Las de 8 sílabas riman 2ºy 4º en asonante
y 1º y 3º son libres.


Cantad por mí cantad
cantad cuando yo muera,
suenen cantos de fiesta,
¡y no os digo; rezad!

.
No quiero llantos oscuros
en mi paso al más allá
yo nunca lloré por nadie,
nadie por mí ha de llorar.
.
Si desnuda llegué
quitad la ropa al cuerpo,
no dejéis nada puesto,
con la piel partiré.

.
Donde voy con ella sobra,
será gozo de gusanos,
se la comerán bebiendo
de mi sangre buenos tragos.
.
Mis sueños dejaré,
no los pienso llevar
y ya no hay nada más
solo eso me gané.

.
Acumulé vanas cosas
que ya no sirven de nada,
¡al aviso de la «negra»
las tiré por la ventana!
.
Como bulto con ojos
caminé por la vida,
nunca fue buen amiga
solo me dio rastrojos.

.
Conocí su falsedad,
a todos igual no trata,
algunos nacen con flores,
otros ¡mal rayo les parta!
.
Nunca me regaló,
ni de antojo una recta,
siempre una dura cuesta ,
¡nada le debo yo!

.
Tuve que ganar a pulso
todo aquello que viví,
arrastre por los caminos
mi orgullo de ser cerril.
.
Jamás besó mi boca,
¡ni Cupido su flecha
lanzó contra mí puerta!
¡Fue para mi una roca!

.
Por no estar en el montón,
todos me llamaban loca,
nunca gusté de manadas,
y no nací pa´ la monta.
.
Solo la piel le debo,
vine con ella encima,
eso me dio la vida
y es lo único que llevo.

.
Yo siempre quise con ella
trabar lazos de amistad,
pero me daba la espalda,
¡no era mezcla pa´ su pan!
.
Con frío desparpajo
siempre se portó mal,
no me quiso ayudar,
fui para ella un pingajo.

.
Vi que algunos la gozaban
nunca les faltó de «ná»,
otros con la lengua fuera,
¡ni lágrimas pa´ llorar!
.
Si de algo disfruté,
lo tuve que afanar,
siempre pisé la raya,
¡sola me condené!

.
De cerca le vi los cuernos,
no me tenía piedad,
solo me dio revolcones,
y alguna que otra «corná».
.
Como ya sé que muero
y me voy pa´ l hoyo,
¡que se la pique un pollo!
es lo único que quiero.

.
Nada debo agradecerle,
no se lo supo ganar,
¡de vista quiero perderla
que ya me tiene «cansá»!
.
Solo quiero escuchar
vuestro sonoro canto
y el oír mientras me marcho
un lindo guitarrear.

.
Canten para mí paisanos,
¡cánticos de amor y paz!
¡Toquen fuerte esas guitarras,
nadie quede sin bailar!
.
Lindo y bello cantar
debe ser vuestro canto,
que en este mi ultimo acto
pueda yo disfrutar.

.
Vengan todos a la fiesta,
vengan todos a cantar,
¡qué los músicos no paren,
la «valensiana» se va!
.
Cantar con alegría
¡no sea un aquelarre!
Sirva para alegrarme,
este mi último día.

.
Que vengan ya los gitanos
y la Rosa del Camborio
que me voy con Federico
¡si no me lleva el Demonio!

Tu retrato

Verso libre

Templé
con la mirada tu retrato,
absorbí,
de tus ojos, su amor tirano,
bajo cuya luz, los míos callaban.

Un hondo silencio me brotó del alma,
al ver las sábanas vacías,
¡sin ti, sin nada!

Afloraron a mis recuerdos primaveras
y los arcos de mis cejas se doblaron
impidiendo que las lágrimas saltaran.

En la habitación vacía,
la almohada soñaba
con trigales y amapolas,
mientras mis ojos resbalaban
de la cama a tu retrato.

Sonreían los vientos helados,
a través de los cristales
la aurora iluminaba ya el sendero,
testigo de la huida de tu alma blanca,
en aquella fría,
helada y tenebrosa madrugada.

Me recorrieron las sombras de una locura suicida,
observando tu ausencia en mis silencios,
cuando oí una voz… surgida del silencio del alma,
era tu retrato diciéndome:

-¡Solo me quedas tú!
¡No te vayas!

Decir Serrat es decir…

De mis poemas a Serrat

Decir Serrat es decir;
yo también tuve niñez,
colgando el corazón por un barranco
con el sueño de tener
un amor antes de cumplir los diez.

Decir Serrat es saber;
saber que existe Manuel
labrador bajo los soles ardientes
que van surcando su piel
mientras aprieta la soga su nuez.

Decir Serrat es soñar
con un mar de libertades,
cogidos de la mano de Miguel
de Machado y otros grandes
que escribieron sus letras para él.

Decir Serrat es sentir
la hierba bajo tus pies
al susurrar al viento las delicias
del nombre de la mujer
que sabe del amor sin margaritas.

Decir Serrat es saber
que tuvimos veinte años
sin miedo ni temor a desengaños
y sin el miedo al poder
que sembraba silencios a destajo.

Decir Serrat es vivir
soñando con la utopía
tierra que aunque muchos no lo sepan
más cerca está cada día,
viva en los corazones que la sueñan.

Decir Serrat es decir;
¡qué grande eres maestro!
por siempre fuiste tú y serás nuestro,
los que crecimos contigo
aprendiendo a decir ¡tengo un amigo!

Decir Serrat es decir;
que la vida te regala
la dosis de café de cada día
y dependerá de ti
saborearla o no con alegría.

Decir Serrat es decir;
nací en el mediterráneo
con todo lo que ello lleva.
Nosotros nos damos fama
de cantores y embusteros
mas quienes bien nos conocen
saben que solo son letras
para cuadrar los poemas.

A lo lejos se ve el mar

De poemas sociales

¿Por qué se nos llama «La Humanidad»
si no conocemos esa palabra?

El mundo ya, a nadie escucha,
la maldad sigue su danza,
se perdieron los caminos
donde andaba la esperanza.

¡Quedó tan lejos la casa!
El frío del alma abrasa,
cruje la noche lamentos,
nada valen juramentos
el miedo vence y arrasa,
¿donde están los sentimientos?
¡La humanidad sin cimientos!
Muerte la guadaña engrasa.
A lo lejos se ve el mar.

¿No somos seres humanos?
¿Tampoco somos hermanos?
¿Nos mienten las religiones?
Ellas arman los cañones
nos ponen fuego en las manos,
luchamos como leones
por defender sus blasones
y sus argumentos vanos.
A lo lejos se ve el mar.

Y los campamentos llenos
ya no quedan hombres buenos
nadie oye niños llorar
nadie les quiere ayudar,
a lo lejos se oyen truenos
trepidante retumbar,
no vayamos a olvidar
que pronto aquí los tendremos.
A lo lejos se ve el mar

Suenan trompetas de guerra,
olor a sangre en la tierra,
lágrimas de refugiados
ya sueños abandonados
ante el ojo que se cierra,
corazones oxidados
que permanecen callados
a esa injusticia que aterra.

A lo lejos, muy, muy lejos
se asoma un cielo sin mar.

Laderas de Tirajana

De cantos a Canarias

Cuevas de Tirajana,
siglos de amor las guardan,
escondidas en las simas
sombras de viejos guanches
aún levantan la mirada,
con el orgullo de raza,
que sabe que fue,
por la fuerza conquistada,
despojada de los sueños
que gimen en madrugadas,
mientras los sueños cabalgan
y entonan los guanches viejos
silbos de tierna esperanza.

Desde lejos tus laderas
quesos de gruyere parecen
en cada hoyo un sueño
y en cada sueño mi alma
que siempre soñó ser guanche
y nunca, una castellana.

¡Ay Merceditas no llores!
siento que me grita el alba;
¡qué son duras tus montañas
pero mas duras las almas!

Laderas de Tirajana
siglos de gestas te cantan,
mientras los silbos entonan;
¡Qué grandes son mis canarias!
¡y cuanto mas grandes fueran
si el invasor se marchara!
¡ay mis laderas, laderas de Tirajana!
cuanta sangre de guanches viejos
¡cuanta savia de sueños
corre por tus montañas!

Silbo Canario
lenguaje silbado.


Susurro que retumba en nuestros barrancos,
por siempre compañero de la bruma,
desde nuestros ancestros hasta nuestros días…

La Madre Gaya

De poemas a Federico Garcia Lorca

La madre Gaya
se vistió de etiqueta
al recibir en sus brazos
la sangre derramada
de tus carnes de poeta,
aquel diecinueve de agosto
besaron tus labios su rostro,
tu sangre se mezcló con su tierra.

Tus raíces cruzaron veredas
de campos de ansias inmensas
por conocer la ternura
y anhelos de un alma pura
segada por las tinieblas
de corazones sin sueños
que siegan almas que sueñan.

Los gitanos de la cuesta
se apartaron del camino
y encendieron los candiles
dando luz a la hermosura
que cobijaba tus letras.

Tu alma cual carabela
disfrazada de amapola
cruzó las altas mareas,
cantando mientras volaba
atravesando fronteras.

Las mulas de los gitanos
iban tirando de ella.
Rosa de los Camborios
fue quien izó las velas
y aquel gitano marinero;
Antoñito el Heredia
enraizó la arboladura
y su fuerte mano diestra
ató en el palo mayor
a título de bandera
un tomo con hojas negras
y la blanca calavera
de un poeta en Nueva York.

Cargaron los gitanos
tus versos en las carretas
que se llevaron pa´l monte
y en noches de lunas negras
cuando los lobos se duermen
los iban dejando en las puertas
de todas las almas tiernas
que lloraban por tus letras.

En todas ellas quedó
tu corazón bien sujeto
guiándolas con la luz
que apagaba sus tristezas.
Hoy me levanté muy triste
y me viene a la cabeza
todo aquello que escribiste
del amor y su belleza.

Tu pluma de telúrica firmeza
enterró eternas sus raíces
en el mundo de las letras
sembrando de cicatrices
estantes de bibliotecas
en recuerdo de los sueños
de tantos mártires poetas.

Liras de llanto me acongojan,
soledad sonora, silencio que me vence
te leo otra vez ahora
y en tu verso mi alma se mece,
mi corazón, ¡impotente te llora!

Soledad lejos de ti

De cantos a Canarias

A ti, mi primer amor
siempre habrá
en mi corazón,
un huequecito que sobre,
donde guardar el recuerdo,
de todos aquellos sueños,
que grabé amor,
con tu nombre.

Pueblo mío cuanto
más lejos de ti,
más siento tu aroma
brotando dentro de mí.

No naufragan mis palabras
cuando estoy lejos de ti,
entre aromas de recuerdos
yo guardo tu esencia en mí,
veo en las calles, tus calles
y las palmas de mis manos
atravesadas por rayas,
que no están puestas ahí
para guiños de gitanas,
son las flechas que señalan,
mirando siempre hacia el sur
el paraíso de ensueño
donde sé me esperas tú.

En estas tierras lejanas,
me invade una sensación
de gélida soledad,
esa de las bocas secas
que no pudieron gozar
de rojos labios amantes
que las quisieran besar.

Rasgo calmas sosegadas,
de tus cantos que me llegan,
viajan sueños en mis noches,
surcando campos y mares,
sabe ya mi nueva almohada,
de tu puerto y de tus playas
y se aprieta junto a mí,
¡la tienes enamorada!
¡Quién no ha de quererte a ti!

Lágrimas


Las lágrimas son
el lenguaje de hondos sentimientos.
Una voz en el silencio
que recorre nuestros cuerpos
desde los ojos al alma.

Se esconden entre lágrimas y risas
los suspiros salados de un llanto,
llanto que es,
de lágrimas un canto,
entonando silencios
en sábanas regadas
de humedad y penumbras.

Lágrimas que son
la última sonrisa
de amores que fueron.
Lágrimas que son,
¡un recuerdo osado!
que insolente y atrevido,
al pasado nos afrenta.

Lágrimas que son,
sueño prohibido
de la sombra amante
que huyó hacia el olvido.

Lágrimas,
los suspiros de un alma derramada.
Lágrimas,
acuden a mis ojos cada noche
al derrumbarse mis últimos sueños
con la última insonora campanada.

Lágrimas,
de una Cenicienta que no perdió su zapato.
Lágrimas,
por un príncipe, que se convirtió en rana.

Lágrimas,
en donde se hundieron mis barcas.
Lágrimas,
en mi puerto vacío, vencido por la resaca.

¿Qué más puede ocultar una lágrima?
Silencios oscuros de noches desiertas,
palabras perdidas, en labios cobardes.

Lágrimas que son,
una secreta promesa
que ya, ni recuerda mi almohada.
¿Y dolor, ocultan dolor en sus gotas?
¡No!..¡Las lágrimas no lloran!
Las lágrimas… ¡Brotan!

Las lágrimas
no saben de llantos,
Las lágrimas
son el rocío de los cantos
en las desérticas praderas del alma.