Coplas a mi mala suerte I


Esta vida ya me cansa,
con prisa pasa, con prisa
y me pregunto ¿por qué?
¿Nunca para en mi cornisa?

Y yo por siempre la vi
que no muy lejos si pasa,
por la puerta del vecino
que ni labura ni amasa.

En su puerta si se para
y le da un beso en la boca,
y mi vecino sonríe
mientras yo me vuelvo loca.

Unos gozan el vivir
otros arrastran su duelo,
pero mi sufrir no acaba
por mucho que a Dios apelo.

¿Qué pecado cometí?
¿Por qué se ceba conmigo?
¡Yo nunca pedí nacer,
a Dios pongo por testigo!

Yo nací con mala suerte,
nací con malos arcanos,
seguro que monto un circo
y me crecen los enanos.

Unos nacen para flor,
otros cardos borriqueros,
unos como reyes viven
otros en estercoleros.

Yo nací para el serón
lo de burra bien me pega
mientras que pasa la vida
y a mi balcón no se llega.

Quise en alguna ocasión
trepar un poco más alto,
pero siempre me esmorré
por no calibrar el salto.

Y no falta quien dirá
que todos somos hermanos
pero si te ven caer
nadie tenderá sus manos.

Y sueño con que algún día
quizás esto cambiará,
dará vuelta la tortilla,
¡pero a mí… me aplastará!

Silencios que atosigan


Silencios crudos hostigan
mi ya fatigada mente,
los años nunca perdonan
y los recuerdos se asoman
hiriendo los sentimientos
que saben que no supieron
como poder alcanzar
aquellos miles de sueños
de una juventud temprana
que no supo navegar
por los turbulentos mares
en que naufraga la edad.

Alzo la mirada al cielo
quiero buscar la respuesta
¡grito fuerte y desgañito!
Pero nadie me contesta,
poco les importa allí
el que un alma se les pierda.

De joven nunca se piensa
que la vida bien se cobra
ese delirio sin freno
que domina a quienes buscan
el camino que no llega
a esos lugares en donde
se respira la paz pura .

Transita la juventud
por caminos que la llevan
a los agrestes abismos
en donde viven la envidia
el orgullo y la miseria
con esas malignas yerbas
que visten de verde oscuro
a la necia vanidad.

💘¡Qué bonito el amor!💖


Que bonito es el amor
que se vive siendo joven,
cuando luce su pureza
sin malicia que incomode.

Cómo brilla su esplendor
si por miedo no se esconde,
dando envidia a quienes miran
y al amor lo desconocen.

Y critican esos besos
quizá sea por reproche,
de que los suyos murieron
sin saber cómo ni dónde.

Que bonito es el amor
si la sangre briosa corre
y por mucho el apretar
aún no le pita el bofe.

De mozos la carne tiembla
sin el miedo a que se tronche
y el mástil fuerte endereza
sin hueco que se le atore.

Bello amor que sin atar
disfruta a placer del goce,
de la carne tierna y fresca
antes de que se amodorre.

La vejez ya no es lo mismo
ya perdió la fuerza el roble,
hoy será por un dolor
mañana por los ardores.

Otro día por los huesos,
otro será por los brotes
de la ciática que asoma
al atarte los cordones.

Goza bien la juventud
no escatimes en amores,
función que pasa de largo
es como perder el trole.

Y siempre subir intenta
en potro que venga al trote,
si dejas pase de largo
otra vendrá que lo monte.

Hasta en tonel si se presta
se debe montar de joven,
que de mayor montas solo
un puzle… y de poca mole.

Aprovecha la ocasión
al amor no digas nones,
que en la vida solo vale
todo aquello que te comes.

Perra vida

Soneto con estrambote

Nunca gocé del amor fantasías,
una disculpa, la vida me debe,
ya se llenó mi cabeza de nieve,
negra de penas y siembras baldías.

Solo viví, del amor sus falsías,
siempre bebí, lo que nadie se bebe,
fui la cobarde que nunca se atreve,
darle sin miedo color a sus días.

Mal se portó con mi vida el destino,
pido razón al porqué del mal trato,
siendo, si es que soy, un fruto divino.

Llevo una vida más perra que el Tato,
nunca yo a nadie importé un comino,
¡vuelvo a nacer! Y de fijo… ¡Me mato!

A este mundo y sin hato,
al igual que todos, así llegamos,
más no por igual, todos la gozamos.

¿Por quién doblan las campanas?

Romance Para Ángel Blasco

Al mirar al cielo veo,
por la sierra una neblina
y la tele dijo qué;
negras nubes se avecinan,
y empalagosos silencios
de pájaros que no pían
ante un Dios que sigue mudo,
desoyendo como chillan
los pobres que con sus gritos
pidiendo amor se empecinan
sin nadie que les escuche
ni le importe a quien suplican.

Unos quieren quitar cruces,
otros hacia el cielo miran
y le piden al buen Dios
que borre a quienes incitan,
a romper los monumentos,
herencia de patrias idas,
que ya no tienen sentido
ni en democracias cabida.

Desde mi pueblo se oye
como al cielo desgañita
el sonar de las campanas
que desde tu pueblo gritan
con una voz acerada
a tantas almas perdidas
de quienes nunca tuvieron,
para los suyos ermita
donde poderles velar.

Y sí cruces con espinas
clavadas en sus gargantas
impidiéndoles gritar
para preguntarle al mundo
la pregunta repetida;
¡Y mis muertos! ¿Dónde están?
¡Alguien ya, que me lo diga!.

Y seguirán con las cruces
cargadas sobre los hombros,
sin que los siglos les quiten
el dolor de sus espaldas.
Y como aquel grande dijo,
yo también me lo pregunto;
¿Por quién?
¿Por quién?, ¡Dime Ángel por quién!
¿Por quién doblan esas campanas?

Hasta el silencio se ríe
al oír las campanas sonar
y hasta el miedo se esconde
cuando se levanta el hombre
con ansias de libertad.
Pero no,
no tañen para nosotros esas campanas,
somos la carne en su fundición,
nacimos para arrastrar una pesada carga,
de nada valen lamentos,
somos carne de campana y de cañón,
no interesan nuestros cuentos,
somos parias del submundo,
toda puerta se nos cierra
y poco importa en los cielos
que ladren perros en la tierra.

¿Por qué la vida se trenza?

Décimas arromanzadas

¿Por qué la vida se trenza
siempre a favor de los malos?
¿Por qué los buenos no tienen,
nunca de la vida amparo?
¿Y por qué extraño misterio
los buenos viven temblando,
escondidos tras la puerta
por si les cae algún palo?
¿Por qué vivir con el miedo,
de que todo es un pecado?

Por ese Dios que constante
los infiernos les recuerda
a quienes dejan el camino
saliéndose de la senda,
que en su maleficio traza,
con esa religión cruenta
que pone frenos y trabas
a los que a ella se aferran,
renunciando a lo más bello
que la vida nos oferta.

El hombre tan solo quiere
hacer de su vida un gozo,
sin miedo a las represalias
que hacen de su vida un hondo
barrancal de la tristeza
sin poder hallar el modo
de vivir a pierna suelta
y hacer de su vida un chollo
sin rendir cuentas a nadie
que quiera comerle el coco.

Te dicen que pa´ ser bueno
sigas bien sus ordenanzas,
las mismas que ellos no siguen
pero a ti si te amenazan
buscando tan solo el fin
de poder llenar la panza
a costa de tu bolsillo,
que con el diezmo lo arrasan
y puede que hasta consigan
que al morir les des tu casa..

No sigas por esa senda,
¡vive ya tu propia vida!
Sin el miedo a los que dicen;
que existe un Dios que castiga
a los que buscan vivir
sin nada que les prohiba
sacar de la vida el gozo
y esta no sea perdida
¡qué vida tenemos una,
digan ellos lo que digan!

¡Qué viva sin hacer daño,
cada quien su propia marcha,
sin el miedo al que dirán,
ni de los dioses venganza!
La vida son cuatro días
y se precisa de garra
para sacar el sabor
disfrutando su mandanga
y si haces caso de cuentos
no vivirás pa´ contarla.

Día de verbena

Soneto en asonantes

Suenan cohetes, madrugan las almas,
quedan las camas muy pronto desiertas,
llenan de flores y rojas guirnaldas
ese tablao, que ha puesto la orquesta.

Visten las mozas, sus más lindas galas,
vienen los mozos, los oigo ya cerca,
todos al baile buscando mandanga,
nunca lo dudan, si amor se presenta.

Ramos de amores en fiestas se prenden,
son las verbenas rituales de ensueño,
grandes amores en ellas florecen.

Fiestas de pueblo, que lindos recuerdos.
calles y plazas de gentes alegres.
Amo la vida feliz de los pueblos.

Vive por siempre al igual que mozuelo,
sean de fiesta los días o no,
ríndele honores por siempre al amor.

¿Que será de mí sin ti?

Tercerillas encadenadas

Contigo me ves feliz,
y me preguntas amor,
¿qué sería yo sin ti?

Y aparece el resplandor
de una sombra muy grotesca,
girando a mi alrededor.

Que con actitud chulesca
se ríe con muchas ganas
de mi apariencia simiesca.

Se ríe viendo mis lanas,
mis cabellos sin peinar
mis sienes llenas de canas.

Y así… me da por pensar;
como un gallo sin pelea,
o un caballito sin mar.

Cual niño que no patea
los charcos a su placer,
o un candil falto de tea.

Misterio sin resolver,
un malecón sin sus olas,
o una escoba sin barrer.

Un canto sin caracolas,
una ópera sin tenor,
o trigal sin amapolas.

Como un café sin sabor,
como una pulga sin perro
o los geranios sin flor.

Como la sangre sin hierro,
como gorrión sin volar
o una vaca sin cencerro.

Como aguja sin pajar,
o pueblo sin alguacil,
o casa sin muladar.

Un ser salvaje y cerril,
eso sin ti yo sería,
un monstruo perverso y vil
bajo el sol de mediodía

¡Desata tus cadenas!

Décimas de reflexión

¿Y por qué dicen que es mala,
la vida que llaman “buena”?
¡Desata ya la cadena,
vive siempre a “punta pala”!
¡Qué la vida es “pa´ gozala”!
Sin tener miedo a los cuentos
de los que hacen aspavientos
diciendo que todo es malo
y que un diablo con un palo
te hará padecer tormentos.

No te creas nunca “ná”
de aquello que no se ve,
ni a quien diga; ¡tenga fe!
¡Mi credo si es de “verdá”
¡Y mi tío el de “Graná”,
no te jode, marinero!
Verdades de fe no quiero,
que verdades solo son
para engordar su zurrón
y el mío se quede huero.

Unos pasan el cepillo,
otros el diezmo te piden,
¡en eso todos coinciden!
¿No será que hay mucho pillo?
El caso es sacarle brillo
a la cartera del pobre,
aliviarle bien el cobre
y hacerle ver que los ricos
se pudrirán por borricos
en un infierno salobre.

Y vive el pobre contento,
como en el prado un potrillo,
engordando a tanto pillo
que busca vivir del cuento.
Amenazan con tormento
si gozas las cosas buenas,
¡y nada de ir a verbenas
a rozar la cebolleta!
¡Hasta el pecar de coqueta,
se paga con gordas penas!

Por eso de religiones,
ni en pedazos ni en racimo
a santones no me arrimo
y fuerte digo que “nones”

¡No me toquen los melones,
queriendo ordenar mi vida!
¡Qué si esta ha de ser perdida,
lo sea por culpa mía!
No necesito una guía
que mis andares los mida.

Si me pierdo en andurriales
sea por mi propio pié,
que yo solita sabré,
poner ante Dios avales.
Y ya verá Él si mis “males”
son o no de perdonar.
No me querrá castigar
por hacer mi vida un gozo,
sin enterrarme en un pozo
por el miedo de pecar.

Madre y Reina

De la serie maltrato


Sentadas tengo en el bar
dos mujeres a mi lado,
y me da por recordar,
que eso era un gran pecado,
o, algo para criticar
en un cercano pasado.

¡Cuánto sufrió la mujer!
¡Cuántos los sueños perdidos!
¡Cuántos mares inundó
ese llanto de impotencia,
que a solas frente al espejo
luchaba por no llorar!

El silencio su enemigo,
obligándola a callar,
el miedo sobre sus ojos,
en el alma soledad,
con un grito en su garganta
pugnando por estallar.

Siempre pendientes del macho
dueño de su libertad.
Esclavas siempre de un mundo
que no supo valorar
que ser mujer es más grande
que la inmensidad del mar.

¡Cuánto sufrió la mujer!
¡Cuánto tuvo que callar!
¡Cuánta lágrima ahogada!
¡Cuántos sueños sin volar!
Por culpa de un mundo cruel
que no supo valorar
que la mujer es la reina;
¡Madre de la humanidad!