Eres tú la esencia, que flota en mi pecho, tú, veleta y viento, tú, mi fuego y llama, pierdo la decencia, contigo en el lecho, !príncipe del cuento, el rey de mi cama!
Por fin acabaron, las horas vacías, nuevas sensaciones, tu amor trajo a mí y así terminaron mis noches tan frías. ¡Mundos de ilusiones, brotaron de ti!
Busqué tapar huecos a mis negros días no perdí el consuelo, mantuve la lucha y hoy peinan mis flecos, gozos y alegrías. ¡Si clamas al cielo, alguien siempre escucha!
No arrugues las cejas, y sola te veas, ¡para amar no hay viejas, ni guapas ni feas!
He visto a un hombre anciano por la acera pasear, fija al norte su mirada y gran porte al caminar, una sonrisa en los labios, por algo… quizás ¿quien sabe? que le dio por recordar.
Esos ojos hoy cansados que soñaron junto al mar, ¡cuántas cosas no habrán visto! ¡Cuánta historia por contar! ¡Qué sueños no habrá tenido! ¿Cuántos tuvo que dejar sollozando en el camino?
A mí, me da por pensar; ¿Lágrimas? ¿Habrá sufrido? ¿Qué secretos guardará? Misterios guarda quien vivo llega hasta la ancianidad con el arcón bien surtido de recuerdos de su andar.
En sus noches frente al mar, ¿qué sueños habrá tenido, que nunca nadie sabrá? ¿Y cuántos besos perdidos habrá dejado pasar? por ese miedo que corta las ansias de libertad.
¿Qué silencios guarda el hombre de su errante caminar? ¡Ay, si los hombres pudieran dar al tiempo… marcha atrás!
Algunos veo escribir hablando de falsedad, se creen con potestad para poder discernir. Y me da por discurrir, ¡aunque yo discurro poco! A eso de alargar el moco, alabando sin cesar; ¿Cómo se le ha de llamar? ¡El mundo se ha vuelto loco!
Falsedad es el mentir por eso; “de quedar bien” e ir diciendo a todo quién; ¡lindo sabes escribir! Por no atreverte a decir; ¡ante tus letras tirito! ¡Poco tienen de bonito! Y mientes para lograr que te venga a visitar y alabe a su vez tu escrito.
Halagar sin entender siempre será perdonado, pero es horrible pecado, alabar sobre saber que lo que fuiste a leer dista mucho de ser arte. Por eso es mejor callarte, y no dar falsa esperanza a quien entre letras danza sin saber quien las reparte.
Le tendrías que enseñar a quitar brozas del trigo, ¡ya que dices ser su amigo, ayúdale a mejorar! Dejando ya de alabar y de llevar al engaño a quien le falta un apaño. Pues confiando en tu «bondad», crecerá su vanidad y no saldrá del rebaño.
Así que sigue escribiendo y sobre mí despotrica, yo ya sé que soy borrica pero así es como me vendo. A nadie le voy mintiendo para que me haga lo mismo, eso es tan solo cinismo de la gente falsa y ruin. Yo no persigo ese fin, ¡así me hunda en el abismo!
Tridecasílabo 7-6 con doble rima coletilla y estrambote
Es amor un gran sueño, esa única fuerza que mantiene la vida y te hace cabal, sin él, será perdida, intento banal, si no pones empeño en que no se tuerza lo pasarás fatal.
Sea el amor tu dueño, él tu vida ejerza, sea el todo en tu vida y sea tu aval. Que sea él quien decida, la guía y moral que mantenga alto el leño, que al amor refuerza y lo eleva a lo astral.
Sin él serás un bicho, ¡qué pena amiguita! Cuando la muerte diga; ¡ya nos vamos guapa! Vete corriendo al nicho, tendrás que ir solita y borracha de grapa.
El amor mucho abriga, es muy buena capa, no solo es un capricho, el amor agita y desprende la viga, que tus ojos tapa y del vecino quita.
Amor no quiere mapa, el solo bien se guía, tan solo regar sus flores cada día y bien desbrozar de la yerba baldía.
Hoy veo brillar mi cielo, recordando los setenta, camisa de flores tú, con pantalón de campana, mi falda rozando el suelo, en la boca una badana de abrazos a repartir, sin pedir a nadie cuenta.
Tenían los besos libres, un dulzor sabor a menta, ¡qué poco nos importaba, el gruñir de la sotana! ¡Haz el amor no la guerra! desde Francia hasta la Habana, un grito al viento se alzaba, de una juventud sedienta.
Quisimos pintar el mundo, de color verde aceituna. “Los hippies llenos de mierda”, alguno así nos llamaba, ¡qué poco importa el insulto, si el alma es de buena cuna!
¡Eterna sea la flor, de la juventud dorada que quiso cambiar cañones, por cantos bajo la luna, haciendo un mundo mejor, donde gozar la tajada.
¡Oh juventud amada! Ya grítale al mundo… ¡grita! ¡Sea tu voz un clamor! ¡Qué poco se necesita… para vivir con amor!
En mis sueños ya lo veo, cada vez están más cerca, en nombre de un falso dios lanzan al viento su arenga, tiembla el miedo de pavor mudas quedan las palmeras y van perdiendo los granos en las dunas las arenas.
Entre silencios y llantos cabalga una sombra espesa, por sombrero lleva un nido donde habita la miseria, con paso firme dirige sus pasos hacia mi puerta sin miedo a temerle al miedo ni a nada que la detenga.
Ya los negros nubarrones amenazan que habrá juerga, los truenos ceden el paso a un cañón de boca negra, el rayo se queda en casa, no ve muy clara la fiesta, jamás hizo el tanto daño como sabe hacer la guerra.
Rasgan ya sus vestiduras silencios de mente huera sin atender más razones que calzarse las espuelas, la noche viste de largo y engalana las tinieblas, pintando en rojo el camino por donde el miedo se acerca.
Perdió la Luna el color, aquel blancor de azucena, el Cielo compró pinceles, quiere pintar las estrellas color rosa fosforito para disfrazar la pena de dolor que les produce ver como sangra la tierra.
Chillan silencios desnudos, gritando tras de mi oreja;. ¡qué llega el mundo a su fin, que se acaba la vereda! ¡no siga el tonto la linde! ¡qué todo se fue a la mierda! y bien difícil será hallar una senda nueva.
Alguien ya le ponga fin al dolor que al mundo anega, ¡unánse todas las manos, levanten ya las cabezas, todos juntos en la lucha y salvemos ya la tierra! ¡seamos todos un bloque pongamos fin a las guerras!
Hagan algo los gobiernos, se dejen ya de monsergas o yo del mundo me bajo en busca de otro planeta, donde los niños no lloren y las mujeres no teman, donde a nadie se le juzgue por la sangre de sus venas.
Muchas veces no comprendo por qué seré yo tan terca, si las tontadas que escribo nadie ya las toma en cuenta. La gente vive a su bola sin importarle una berza si su vecino de enfrente tiene o no, para la cena.
Por mucho que desgañite con sus voces el poeta no se mutarán las almas de los pocos que le lean. Si amor del alma no sale no lo cambian cuatro letras. De nada sirve una voz si por la piel no penetra.
Mas no por eso te rindas, me dice una voz interna, ¡sigue, sigue, nunca pares! ¡tu voz traspase fronteras! sea tu pluma quien hurgue, arañando como fiera esa frialdad de las mentes que al amor nacieron huecas.
Poema en estrofas distintas, una en décimas con endecasílabos en heroico largo, dos octavillas italianas, un sonetillo y una décima en hexadecasílabos en 8-8. . ——–2————-6——–8——–10- Busqué entre los siglos quien tuviera razones de los hombres para darme los siglos me dijeron; no se alarme, el hombre al mundo vino cual quimera. Cayó sobre sus garras como fiera pisando con descaro la natura, un hombre que tan solo se procura la vida sin pensar a quien humilla, pasando a todo quisque por la quilla, matando con placer y sin mesura.
No quiere saber el hombre de Dioses y de monsergas y mucho menos de jergas que le impidan el gozar, poco le importa el vecino, ni de cielos amenaza, a su codicia se abraza sin importarle medrar.
No respeta en su locura ni el río ni la montaña y para él es alimaña todo ser de la natura.
Su mal ya no tiene cura no le tiembla la pestaña por ver a que bicho daña en su próxima aventura.
Tira sus mierdas al mar y prendió fuego a la huerta. Poco queda por salvar.
La esperanza ya está muerta nada se puede esperar de quien caga en propia puerta.
Pisa yerba y corazones, destrozados sin reparo, matando miles de sueños, que tirará por la borda, con la sangre derramada, al galope su ego engorda nadie hay ya que le detenga y acabe con su descaro. A su Dios ya no respeta, lo ve como un bicho raro y piensa que en el infierno, se podrá estar sin abrigo por eso pidió al demonio; le dejase ser su amigo y miente por el mentir, sin vergüenza ni recato, tan solo para salir, ganador en todo trato sin temor al desacato ni de los cielos castigo.
Cayó el planeta en sus garras, supo hacerse amo de todo, cubrió los sueños de lodo y a la esperanza mató, nada escapa a su locura, ya no hay Dios que le reporte, ¡tampoco parece importe! ¡En algo ese Dios falló!
Hundida en la comisura de tus labios entre la miel y el silencio, al que me llevan tus ojos, esos ojos que desatan todas las furias del mar, esos ojos que iluminan las hogueras milenarias que le dan la luz al sol.
Esos ojos Ángel, esos ojos tuyos que ya vieron océanos trepando por los balcones persiguiendo la maldad, esos ojos que se callan ante las olas que llevan sus lágrimas hacia el mar.
Ojos acostumbrados al rojo de la amapola moribunda en el trigal, derramando sangre a gritos, por un pedazo de paz.
Ojos que corren vientos persiguiendo a la Utopía a la que cantó el Serrat. Ojos que ya supieron que se conocen los hombres tan solo con el mirar.
Esos ojos que no tienen sangre ya para llorar. Esos ojos, tus ojos que con callados silencios tienen mucho de que hablar.