Peregrina quiero ser en busca de un mundo nuevo, aunque tenga que perder a toda mi vida en ello.
Peregrina soy del mundo echar raíces no quiero, el árbol se muere solo sin salir de su terreno. No quiero ser como el árbol que muere solo y muy viejo sin haber salido nunca de la sombra de su cerro, vivir sin poder volar es no salir del infierno.
Difícil es entender en qué pensará el viajero, sus pasos siguen el rumbo de largas lunas en celo, que encandilan con su luz ese paso siempre incierto de quien sale de su casa en busca de soles nuevos, con la esperanza de hallar en el mundo nuevos credos.
Qué cruda se queda el alma que no ha conocido el fuego, de las pasiones que arden cuando se pierden los miedos y vuelan los corazones sin el temor de los vientos, que son los vientos amigos de quien lucha por vencerlos, sin el miedo de perder a la vida en ese encuentro.
Peregrina soy del mundo me pierdo en sus recovecos, busco agónica la senda que me muestre un mundo bello, sin ambages ni sorpresas que se enreden en mi pelo, solo busco libertad de expresar mi pensamiento, pudiendo echar a volar todas las cosas que pienso.
Peregrina quiero ser buscando un mundo sin cuentos, un mundo donde la voz sea el alimento eterno, borrando la falsedad que nos cubre con su lienzo, apartando a la verdad de su camino correcto, dando paso a la mentira reina ya de un mundo incierto.
Seguiré de peregrina recorriendo los senderos, tras los pasos de aquel hombre que vuela libre sin miedos, con el amor por bandera y el alma libre de velos, que no le impidan el ver como se forjan los sueños que aquellos que nunca vuelan siempre acaban por perderlos.
Seguiré de peregrina buscando ese mundo nuevo, hasta poderlo encontrar o morir en el intento.
Mujer, del amor su mejor trazo, de pasiones y besos fundida, de la naturaleza contacto, reinando entre la piel y la vida, intenso amor, consentido lazo, perfecta y lineal conjunción, con los anhelos de mi alma viva, que ardorosa ruge a tu calor, y va despertándose del sueño cuando robo de tu boca un beso.
Mirarme en ese azul de ojos claros, robar sin compasión su dulzura, remojar mis besos en su miel untarlos de lujuria y ternura, cabalgar mi lengua por tu piel, eso amor, es rozar la locura.
Eres mujer, presencia sublime, bandera de vida, que adivino, derramando amor en las estelas, pasión, gloria de luz, torbellino, océano que ahoga mis penas, agua de tu mar quisiera ser, luna culpable de tus mareas, vivir en tu corazón mujer, y ahuyentar la melancolía, que arrastra al viento mi padecer.
Madrugué muy dispuesta, para hilar un soneto, ¡Mas de once creo puse! ¡Pues será alejandrino! Puesta ya en la vereda, seguiré este camino y así ya sin remedio, he de aceptar el reto.
Por tenaz y obstinada, me veo en un aprieto, mejor un buen almuerzo, a la sombra de un pino y meterme en el pecho media arroba de vino que el alma me ilumine y me alegre el careto.
No me rindo que no, cinco más lo consigo. ¡Aturdida quedé! ¡No sé como rimar! A no ser qué me valga, rimar con el ombligo.
!Sí! Ya capaz me veo y lo he de terminar, a punto de lograrlo, estoy ya buen amigo. No quedó muy bonito ¡Pero pude acabar!
¡Si! Logré terminar y pensándolo bien, creo no quedó mal. Mirando de reojo, casi se ve genial…
Vivo forjando, con tu fuego mis sueños, con el duro acero de la verde esperanza, en la llama apasionada de la fragua, por el brillo de tus ojos encendida, iluminando las sombras del camino.
Haciendo mas corta y grata la ausencia, dándole voz a los ecos del silencio en mis largas horas, vacías, amargas, cuando me trae tus recuerdos el viento, dibujando tus besos en la niebla…
Las olas nunca me vencen, dura y fuerte es mi nave, el timón llevo partido, más seguiré hacia delante, con las velas rasgadas en mi rumbo, hacia el levante.
Cuerpo de música hecho, modelado con pícaras letras, derramaré amor en la escena, lloraré lágrimas negras al cimbreo de mis caderas, al son de guitarra nueva.
¡ Qué no, madre qué no ! Lo que alumbra esta noche, no es la luz del lucero, es la sangre derramada sin vergüenza y sin honor por el ángel de la muerte. La sangre fresca y ardiente de ese poeta cantor, de ese sueño incipiente que vivía forjando amor, pintando de oro las letras regadas con el valor de quien no le teme al miedo ni a las balas del cañón.
Toca la muerte, con su diente frío su plena juventud, y la rebana, cubriendo con su sangre el rocío, lanzando al cielo, su alma gitana.
Desde aquel diecinueve de agosto llora la tierra madre, llora el mar, llora el cielo y sigue llorando la luna. Aquella oscura madrugada, madre, la sangre robó, al amor su pluma.
La nueva aurora amaneció pálida, Abril, cuando se enteró madre, prometió clamando al cielo no traer mas primaveras y están las rosas de duelo por toda la eternidad.
El rocío se volvió lagrimas de escarcha y corrieron los tinteros de la escuela a llenarse con la sangre del poeta.
Y desde entonces, madre, veo, al árbol dando de beber al charco, a los sueños montar en bicicleta, a la amapola dando de comer al trigo, a la loba amamantando un cordero y sonriendo allá en el cielo, el alma del poeta.
*Por lenguas de doble filo *la otra tarde me enteré y en nada me disgusté pues me pareció buen hilo. Y mi alma se puso en vilo muy contenta me sentí, cuando de una gente vi llamar «mellizas de oro» con una boca de loro a mis amigas y a mí. *Los dos primeros versos son de Rafael de León (poeta español)
Mellizas de oro nos llaman y ese nombre bien me gusta, nadie crea que me asusta con sus erradas proclamas. No tememos a tus llamas ni a ese tu ir y venir con el que te quiere oír, por privados platicando, que aunque no sepas ni cuando ya te vieron el plumero de nada vale tu esmero en seguirnos criticando.
No corra, niña no corra, bueno es curarse en salud antes que de esto haga alud alguna vieja modorra. Que hay por ahí una cotorra que disfruta molestando a quienes van tributando de versos un buen hacer y es tan solo por placer que nos irán machacando.
En verdad cuesta muy poco el a todos comentar su gran arte en el versar aunque no sea miel de coco. Es mejor hacerse el loco y sobre nada opinar para así poder lograr ser buen amigo de todos, pues ya que con otros modos nos disparan a matar.
Llaman de queso al olor en mi zona al de los pies, ese olor que a veces es repulsivo y causa horror. Morir he visto una flor colgada en el macetero por ese olor puñetero de quien solo se los lava cuando le sale del haba o desde Julio hasta Enero.
El arte en estado puro se vislumbra en tu versar, con él haces suspirar incluso al lector más duro. Amiga te lo aseguro aunque yo no sea quien, pero en tus versos se ven almas de viejos poetas. Tú ya conoces las tretas y versas, versas muy bien.
Un elocuente sentir de tus letras siempre mana, son cual toque de campana que anuncia y hace fluir el latir de un alma sana. Creo en ellas percibir un toque de gran pasión que nos alza el corazón, alegrando la mañana de quien lucha por vivir sumergido en una nana.
Don Pompín y Don Pimpón me demuestran tu valía, que eres grande ya sabía pero esto es el colofón. Eres un gran campeón en las cosas del versar, digo fuerte y sin dudar que eres Tamiz gran poeta, llena tienes la maleta de versos de buen rimar. (Para Tamiz)
En estas letras tan bellas he sentido la emoción llegar a mi corazón al ver un mago tras ellas. Con este poema sellas tu calidad de poeta, ya conseguiste la meta ya nadas en la ambrosía que fluye en la poesía que tu pluma ya sujeta. (Para Mael)
Lope de Vega era un genio que no admite parangón, sus sonetos son blasón lo mejor de todo el gremio. Y para mí es un apremio que me compares con él, que mis versos a granel no merecen homenaje, no domino el engranaje de versos sabor a miel.
Muchas gracias buen amiga, tú siempre tan elegante, nunca vi de ti un desplante siempre vas de buena miga. Y tu buen hacer me obliga el verte como poeta, que ya cruzaste la meta que separa el escribir de aquellos que por zurcir hacen solo la puñeta.
Antes lo hice en singular tan solo di gracias a una, y ya me abroncó la luna ella vio que sois un par. Digo fuerte sin dudar que poetas sois las dos, ¡Eso lo sabe hasta Dios! A nadie le quepa duda que con vuestro verso muda en flor, un golpe de tos.
¡Qué arte más grande, por Dios! Y no es en la una tan solo que sabéis seguir el bolo compaginando las dos. A alguna le dará tos ante versos tan perfectos, no todos los intelectos logran un tan buen versar y sois dignas de admirar hasta por los más circunspectos.
¡Sí siempre estas a mi lado! seré por siempre feliz, podré comer la perdiz esa que siempre he soñado. Tu versar enamorado ha calado en mí muy hondo, supiste encontrar el fondo de un corazón ya perdido, que de nuevo ha renacido y ya de nadie me escondo.
Muy lindo este galardón que no creo merecer solo escribo por placer sin ninguna pretensión. No son mis letras blasón ni lo pretendo con ellas, ni le canto a las estrellas, ni a las rosas ni al clavel, son solo un reflejo fiel de injusticias y querellas.
Soy décima y soy soneta, a versar no tengo freno, pa´ mí todo estilo es bueno tengo escribir como meta. Que a mí ya nada me aprieta, igual pelo un higo chumbo como te quito el gayumbo para ver que cosa guardas y si tú no te acobardas pues yo tampoco me arrumbo.
Mi pluma nunca rezonga contra aquello que está bien, y tampoco soy yo quien para levantar milonga. Y no mi pluma se oponga contra religión alguna si a mí, no me inoportuna. Cada cual la suya tiene y por eso no conviene el criticar a ninguna.
Que tengo yo de Sevilla como un recuerdo muy vago, pues un día muy aciago me partí la cabecilla. Quedé empotrada en la silla por culpa de un accidente y aún tengo bien presente a aquel Virgen del Rocío, hospital de gran tronío donde salvaron mi vida que ya la daban perdida mis hijos y mi marío…
León, Quiroga y Quintero y un vaso de manzanilla, ¡Ay, por Dios, ¡qué maravilla! cuanta copla, arte y salero. Sevilla en el mundo entero ya saben de tu alegría, allí me jugué la vía por un golpe traicionero y me salvó el gran esmero de tu gente y su valía.
A veces sin darnos cuenta se van cometiendo errores y salen cosas peores de lo que al versar se intenta. Mas también el que comenta a veces mete la pata y dice ver una errata quizás por desconocer como se debe meter cada versico en su lata.
Por caminos olvidados van muriendo los poetas mientras que algunos ascetas viven del vulgo halagados. Y los versos bien bordados pasan sin pena ni gloria. Pero estos harán historia en las páginas del verso, tu sentir quedará inmerso para siempre en la memoria.
El chino
Chinito sigue en sus tlece cuando piensa en Isabel algo muy dentlo de él nota como que le clece. También a mi me palece que el chino busca mojal su chul.lito en el ojal de nuestla amiga Isabel, algo tendlemos que hacel pa´ que tenga que olvidal.
Tú pol si acaso no fíes y aplieta muy bien el culo, si el chino se pone dulo segulo que no te líes. No dejalá ni que píes cuando te empotle en la leja y chilles como coneja sin sabel pol donde vino, que ese chino es muy zol.lino y te comelá la almeja.
El abad
¿En que pensaría el abad al ver a tu amiga en la fila? No sería el abad muy lila pese a ser un hombre de edad. No hay fecha de caducidad y tampoco habrá celibato que no haga remover el hato ante un cuerpo descomunal y tu amiga es fenomenal tanto en vivo como en retrato.
¡Vaya pitufo el abad! Menudo sinvergonzón, tuvo el hombre un calentón, ¡Muy malo, para su edad! Le pudo más la ansiedad que el jurado celibato, pues le hormigueaba el hato al olor de carne fresca, tendremos que darle yesca por lujuria al mentecato.
Pues la batuta se aborda a quien jure celibato, sin pudor y sin recato y así no se pone gorda. ¡Por Dios que menuda horda! Juran de mentirijillas que luego buscan chiquillas o chiquillos si es el caso, es por eso el mejor paso el cortárles las rosquillas.
En invierno o en verano, llueva, nieve o haga frío aunque se desborde el río, sea gigante o enano, gusta meter el humano la pirulilla en remojo, ya sea tras un matojo como doblando la esquina, solo hay una medicina para sanar ese antojo.
El asunto del joder parece no tiene enmienda, yo no es que mucho lo entienda pero a mi modo de ver creo ver que la jodienda debe ser algo muy bueno pues no hay un alma de trueno que no goce esa prebenda, nadie por esto se ofenda que joder no tiene freno. A todo el mundo le gusta clavar a fondo la fusta sea chino o agareno.
Y quien no tenga una mujer o no tenga un puto duro que tampoco pase apuro en buscar ese placer, porque lo puede obtener usando bien una mano. Se frote bien el banano sin miedo a despellejarlo, no se trata de pelarlo sino gozar a lo sano.
De dar juego a la cintura, de eso se trata la vida si no quieres ver perdida la verdad de la natura. Es el humano criatura hecha para el buen gozar, sin miedo a que por pecar se nos mande pa´l infierno, eso a mí me importa un cuerno; ¡Nací para disfrutar!
Hay alguna que se afrenta si de este tema se habla pero verás que la diabla permanece bien atenta. Que a todos gusta la tienta aunque mucho disimulen, pero les gusta que rulen por los bajos las cosquillas, aunque vayan de beatillas les gustas que las ondulen.
En toda cueva cerrada crecerán las telarañas y en los ojos las legañas por esa actitud errada. Vive bien equivocada la persona que se niega. a recibir una friega de vez en cuando en los bajos, porque se cubre de andrajos lo que a diario no se riega.
Que cure no hay medicina de las ingles el picor es tan solo con amor como el ardor se domina. Con que tu paso encamina buscando otra dirección, que aquí ni tu bendición ni tu braguero de lata lograrán que mi patata no busque satisfacción.
Esto le dije a la Sor que vino con un braguero, pretendía con su esmero acabar con mi picor. Que se pensaba la flor hacerme cambiar de idea, diciendo que como tea ardería en el infierno y yo le dije; ¡y un cuerno, no creo que usted lo vea!
Y vuelve la burra al trigo, ¡vaya con la beatilla! ¡Será que como no pilla, lo mira como un castigo! Pues no ha de poder conmigo que yo lo tengo muy claro y no paso por el aro de ninguna mojigata y puliré bien mi mata pa´ que brille como un faro.
Viendo unos versos un día de la Eñe en un montón la Equis dijo; ¡copón! ¿Pero de qué va esta tía? ¡Si no tiene quien le ría.¡ Y ahora piensa la idiota; -”Sin mí la vida está rota, el día que falte yo este mundo se acabó, caerá en la banca rota”.
Igual piensa la muy pava ella ser del verso impronta y que si alguien la desmonta el mundo seguro acaba. ¡Hay que ser tonta del haba para pensar de este modo! O quizás le falta yodo o un buen apretón de tuerca o bien que alguien a esa terca le de un buen golpe de codo.
Y a una Ge dijo una Jota; Odio a la Eñe, por pendeja, dicen que tiene esa vieja de versos toda una flota. ¡Pero si está calvorota y usa siempre bisoñé! Pues deje le diga qué; añadió una e a su nombre, ¡Sí, señor y no se asombre, no quiso llamarse Ñe!
Así como usted es Ge y con orgullo lo lleva, recuerdo cuando era nueva no quiso llamarse Ne. Y tras ponerse la e también se compró un toldillo, al que usted llamó flequillo y mire por donde, leñe ahí empezó a llamarse Eñe, a lucir y darse brillo.
Y tuvieron que llamar mandar venir a una prima para poder tener rima con alguna Ne al versar. ¡Otra más de armas tomar! Dijo que solo venía si a su nombre se añadía como a su prima una e, menos mal que dijo qué; que un toldillo no quería.
Y entonces saltó la Be; Pues yo soy bien humilde, de nunca quise una tilde ni el añadirme otra e. No haré como lo hizo Fe que por querer darse honor, también se puso la flor e delante pa´ ser Efe. Y eso suena casi a jefe al que le falta un hervor.
Una Eme nacida en Loja, de pronto empezó a reír, ¡Y qué me vais a decir, esa es mi prima la coja! Que de siempre fue algo floja y bastante presumida y conmigo resentida pues yo nací con la e, por envidia ella y la Le se pusieron e añadida.
También allí habló la Pe; pues yo vivo bien a gusto, por ser Pe no me disgusto tampoco mi prima De. Y nos da pena la E al ser por todas usada, ¡Hasta por Re fue tomada! -Y pido perdón señores me disculpen si hay errores o si alguna fue olvidada.
Creo te olvidas de mí dijo la Ce muy mohina, perdona si soy cansina pero quiero estar aquí. Llamarme Ce decidí que mi nombre no merece y tampoco me apetece que por ponerme una e; ¿Qué le parece a «usté» que alguien diga, «ahí va ece»
¿Y conmigo que pasó acaso es que yo no existo? ¡Ya basta de darse pisto, que también existo yo. Así la Te reclamó; Nunca quise una e, ni siete, que eso para mí era un brete. Imagínese mi hermano parecería yo el marciano, ese al que llaman ETE.
La chirigota ya cese, ¡yo también me lo cambié! Dicen que dijo la Se, ¡Y ahora me llaman “Ese”! Que nadie esto lo procese que tan solo es una broma que si la musa no asoma en algo se pasa el rato y mientras el tiempo mato no me come la carcoma.
Y me olvidaba decir que dos su nombre doblaron, entre ellas lo acordaron acaso por presumir. O quizás para servir para perro con la Erre, la Elle para quien la erre y a sus ojos venga el llanto. Y aquí termino este canto que ya es caso que lo cierre.
Dos amigas se empeñaron tomando un día unas cañas hacer versos con la eñe para sacar las legañas de aquellos que se pensaron que nos la pueden quitar sin llevarse una regaña…
¿Y qué sería de España si despeñan a la eñe? Cana se queda la caña y en manos quedan los maños. ¡Por Dios, menuda castaña! ¡A quién me robe la eñe lo siego con la guadaña!
¡Ahí vamos;
Ya que os habéis empeñado en hacer algo con eñe, pues vayamos allá, leñe que con versar he soñado. Si no me sale apañado no burlaros de esta doña porque os soltaré una moña que os puede arrancar el moño, ¡pa´ chulería mi coño! ¡Y no os lo toméis a coña!
Yo con eñes no me apaño que soy muy pazguata y ñoña, el verso en mí no retoña y me daréis un regaño. Pero veréis que me afaño en sacar punta a la caña, en eso si tengo maña, pero versar me constriñe, mejor será que me endiñe un buen plato de lasaña.
¡Ala que empieza la maña!; Que con esto de la eñe me quitaré la legaña y me pondré de buen año, si encuentro quien me domeñe y me frote bien el caño. L´ echao el ojo a un maño que dicen que se da maña en sacar punta a la caña mientras pastura el rebaño.
Pelandose esta la caña el maño bajo un madroño, ¡leñe! ¡Me tiene hasta el moño! gruñe tanto que me daña. Y como soy buena maña me ofrezco para la ordeña, que de mis actos soy dueña y me gusta ese gazmoño, muy gañan y un poco ñoño pero tiene buena greña. M.B.Ibáñez
¿Tantas ansias por un maño? Pero por Dios, buena doña, ¿Es qué no ve, o está de coña? ¿confunde flauta con caño? Verá que no tiene apaño, no quiero meter cizaña, mas quítese la legaña y desista del empeño de practicar un ordeño, porque esa no es maño. Es moña. María Isabel
Gracias niña por tu empeño en enseñar a esta doña que más que maño es un moña ese maño del ordeño. Pero añoro ya un buen leño que me arañe y me de caña, que mi coño ya se empaña sin ñaca, que lo domeñe y no importa que me preñe si a diario me lo apaña. M.B.Ibáñez
Ay niña que esta madona va cerril buscando un maño, y como tenga un buen caño a esta pobre la encañona. Hay que ceñirle la zona, con un braguero bisoño hasta que pase el otoño, y si te enseña las uñas la instalas dos buenas cuñas y la precintas el coño. Leire
¿Con una braga bisoña pa impedir el cañonazo? Yo no quiero un arañazo por precintarla su moña. Ponte seria con la doña para que cese el empeño de andar suspirando un leño. Y que proteja su viña cual beata y dulce niña que no necesita un dueño. María Isabel
Nadie venga y enmarañe esa entrada en donde sueño cuñe el maño con su leño, con que niña, no cizañe. No dejaré nadie lañe ni con braguero ni laña la puerta de mi castaña, que dispongo de buen puño pa´ defender mi terruño con mucho furor y saña. M.B.Ibáñez
Si echan al fuego más leña van a saltar las castañas. Que ese maño con su maña lo mismo a la doña preña y antes de ver la cigüeña, por no cargar con el niño ideará cualquier patraña para fugarse de España, quedándose sin cariño el fruto del desaliño. Joseponce
Si hay un rapaz del endiño no habrá sido por engaño fui yo quien buscó el apaño y sabré darle cariño. A mi pensar yo me ciño y al maño no lo constriño si piensa en irse de España, que sola me daré maña para cuidar a mi niño si ese maño se «desmaña». M.B.Ibáñez
Ayyy que bien…
Bueno pequeña, ¡Al carajo!, Nuestra maña está empeñada en ser por maño amañada sea añejo o sea ñajo. Si sueña con un colgajo, pues niña, ¡Nada que hacer! Si doña quiere joder no hago ya más la puñeta, si no escucha a esta niñeta Señoraa: hasta más ver… Leire