Remedando a Becquer . Volverán las antiguas plumas rosas por aquestos portales a medrar, volverán otra vez con vanos egos sus plagios a colgar. . Pero aquellas que al viento le gritaban pidiendo con sus gritos la equidad, aquellas que las letras respetaban, ¡esas… no volverán! . Volverán las tijeras cortadoras nuevamente a las frases mal cortar, recortes kilométricos de prosas ser verso intentarán. . Pero aquellas, que con gran maestría sus versos nos hacían cavilar intentando mejora en la poësía… ¡esas… no volverán! . Volverán alabanzas al oído y los falsos halagos a sonar; y las plumas vencidas por el ego, ¡esas… sí volverán! . Pero plumas sin miedo a las heridas por defender las letras, del truhán, como yo he defendido…; desengáñate, ¡esas… no volverán!
Cosas como estas y otras peores me enseñaba mi madre. . Siete de estas estrofas no sé de quien son, las marcadas en negrita y por mucho que busqué nunca lo supe, (las malas lenguas dicen que puede ser que fuesen de Camilo José Cela, pero por más que busqué en su obra no las encontré) las aprendí de mi madre y algunas están retocadas. Las otras son de cosecha propia. . En unas excavaciones, por las cuevas de Almanzor encontraron los ladrones tesoros de gran valor. . Un condón de piel de cabra, que dicen que usó Moisés con las mozas de la fuente donde se paró a beber. . Siete navajas barberas de distintas dimensiones que las usaba Sansón pa´ afeitarse los cojónes. . Un montón grande de pelo, casi pa´ hacerse un abrigo de pelusa que sacaba el Voltaire del ombligo. . El forro de las pelotas propiedad de un gran rajá con el que el rey de Inglaterra mandó forrar su sofá. . El revés de una pelliza hecho solo con pellejo de un grano que le quitaron al culo de Plinio el Viejo. . Siete caracoles machos que daban gusto a Jacob en la punta del carajo cuando se tumbaba al sol. . Bajo una parra encontraron la vela de un gran velero hecha con piel del escroto del caballo de Espartero. . Unos calzoncillos rosa que dicen eran del Dante, parece ser que el buen hombre hacía también de “tománte” . Una jeringuilla vieja con que curaba un inglés las purgaciones culeras que le pegó un irlandés. . De Tarzán un taparrabos, el prepucio Del Quijote y un huevo que le amputaron a Judas el Iscariote. . Un garbancillo zorrero que le sacaron del ano cuando le dieron porculo a Juan Sebastián el Cano. . El virgo de una novicia, la verga de Rocinante y la leche que vertieron en Teruel los dos amantes. . La camisa de Isabel, la católica de España, que mató al quererla oler hasta un perro con legañas. . Pelos del coño, que Lope guardaba de La Violante y el primer preservativo que usó Miguel de Cervantes. . La hoja de parra que Adán estrenó en La Noche Buena y las criadillas del guarro que mataron pa´ la cena. . Un gran cipote de barro hecho a la medida exacta de la napia del Cyrano, aquel bardo de la Galia. . Y escondidos en un zulo tapado con una roca los cuatro pelos del culo de Doña Juana la Loca. . Las bragas de cuello largo de aquella monja tan penca a la que puso Don Juan con los pies mirando a Cuenca, . El rabo de la borrica que a Don Mendo complacía cuando tenía la regla su amante Doña Elosía. . Y el sostén de Dulcinea que estaba usando un vecino pa´ ponerlo de serón a lomos de su pollino.. . Estas cosas encontraron y espero se encuentren más, manténganse en sintonía, volveremos a informar .
Sextillas (ababab) con rima de romance (asonante) en los versos pares (b) de todas ellas. . Y en los impares (a) rima asonante, diferente o no en cada estrofa. . . De jóvenes la miramos sin tomarla nunca en serio y vemos el ser ancianos como algo bastante lejos, mas los años van pasando a velocidad crucero. . Cuando menos te lo esperas de blanco viste el cabello, salen pelos en las cejas casi con un palmo y medio y varices en las piernas como túneles del metro. . En el alma se nos queda un amargo regomello cuando cruzamos la verja que nos lleva hacia el invierno y tiritando en la reja mueren de frío los sueños. . No da la vejez buen pago a tantos años de duelo y una vida sin descanso en la lucha por los nuestros. Llegan los huesos gastados y el corazón por los suelos. . Al ver que tan solo somos eso que llaman; abuelo, que solo sirve de estorbo o pa´ cuidar a los nietos y muchas veces tampoco pues nos duele hasta el pellejo. . Por que raro es el que llega a la vejez bien completo, cuando no duele una pierna los riñones dan un quiebro o te duele la cabeza o anda el vientre un poco suelto. . Los dedos que se engarrotan y ese crujir de los huesos roídos por la carcoma de un tiempo ya sin reverso, que la vida no cuestiona darnos un nuevo boleto. . Con que a vivir lo que queda cual mugroso mueble viejo, rezando pa´ que no vengan más dolores a jodernos que ya es una gran condena sin salud llegar a viejos. . Los días que me levanto sin un dolor en el cuerpo, en verdad mucho me extraño, ¿será que sigo durmiendo? Y otra pregunta qué hago; ¿o será qué ya me he muerto? . Y ya lo que nos faltaba, ese maldito bichejo que como nadie lo mata anda por las calles suelto, empeñado en ver si acaba de un golpe con tanto viejo.
. A todos los niños soldados, muertos en todas las guerras, defendiendo orgullos ajenos. . Fusil al pecho inocencias perdidas los sueños rotos . Aún soñaba… con los tanques de cartón del tiovivo de la feria, con los dulces de algodón y helados de nata y fresa, aún llevaba el dulzor de los besos de su abuela. . Aún soñaba… con esos duendes que bailan del brazo de brujas nuevas, que tras la luna se esconden alrededor de la hoguera, donde se cuecen los sueños de todas las almas tiernas. . Aún soñaba… caballitos de madera con las crines plateadas y las orejas bien llenas de los fangos de la calle en los días sin escuela. . Aún soñaba… con volar hasta la luna a recoger las estrellas de su cara más oscura, bañarlas en caramelo y entregarles la frescura de su corazón tan tierno. . Mas se perdieron… los sueños de niño grande, de mano de los orgullos de una gran bestia salvaje, que disfrazada de patria, se le comió el chocolate. . Ya se perdieron… las ilusiones bordadas en los paños de ceniza, que duran hasta que pasa, silbando por las orejas el soplo de alguna bala. . Ya se secaron… los rosetas de su cara, se tornaron color hiel al ser de golpe arañadas por orgullos de papel que los alambres separan. . Ya le enseñaron… a despreciar a la gente que no llegó a conocer, pesa ya sobre su frente el estigma del poder, que metió el odio en su mente haciéndole enloquecer. . Y los duendes de la hoguera disfrazados de soldados dejaron de cocer besos y fueron sembrando cruces para sueños que no crecen y niños que ya no sueñan. . El caballo de madera puso rumbo hacia otros vientos con el barro en las orejas, en busca de un mundo nuevo donde los niños crecieran sin que les roben el sueño, quienes siembran las cadenas y las riegan con la sangre de criaturas indefensas. . Y el caballito se fue en busca de nuevas tierras, unas donde no existieran orgullos llamados patrias ni dioses buenos o malos ni fronteras ni alambradas que arañan las rosas frescas que lleva un niño en la cara.
. Yo soy como todo el mundo no me creo ser un genio aunque no tengo remedio por pensar que sí soy algo alejada del montón. Más no por eso se piensen que yo me sienta importante ni presuma de talante, que soy tan solo una mierda tirada en cualquier rincón. . Mas pa´ engañarme mozuelas hacen falta buenas botas y además de no estar rotas tengan más de siete suelas. Que yo ya no enciendo velas confiando en San Feldespato, sí gusto pasar el rato ayudando a to´l que pueda mas no por seguir la rueda; pretenda engañarme… chato. . Siempre se peca de exceso por no querer admitir que solo por escribir ya tienes derecho a beso. Por que hay quien como poseso escribe, escribe y no para, sin manejar bien la vara hace renglones torcidos y a esos tan atrevidos hay que sacarles la cara. . Si hay algo que se consigue es solo yendo hacia arriba e ir pasando por la criba en busca de algo que abrigue. Nadie solo se prodigue ni piense que llegarán sus escritos de can can a tener un buen auguro lo que sí será seguro; que lo tendrán por patán. . Y el cansino no se cansa de presumir de humildad y de la enorme bondad que posee su alma gansa. Con una actitud muy mansa su rabia va disfrazando y anda siempre criticando la maldad de los demás como si acaso él quizás de juzgar tuviera mando. . Escucha lo que te digo; yo bien me suelo calmar frotándome sin parar con los dedos bien el higo. Prueba tú mi buen amigo a frotar con una mano ese rojizo banano y verás como se pasa ese calentor que abrasa, más que una estufa en verano. . Escucha bien lo que digo; mujer no hay ninguna fea, aunque alguno no lo crea todas ellas son de abrigo. Palmo abajo del ombligo todas tienen un tesoro, más apreciado que el oro y mucho más que la plata por él el hombre hasta mata o se pone como un toro. . Aplausos… ¡Huy! ¡Qué arrebato! Gracias pues mi buen amigo en verdad que se lo digo es para pensarlo un rato. Verso libre que rescato para poner bien medido, si le gustó yo le pido que me lo haga usted saber más que nada por tener la opinión de un entendido. . Y si no, pues se me calla que no estoy para sandeces ni gusto de estupideces que se salen de la raya. Comente quien sepa y halla sabiduría en hacerlo sin comentar como un merlo al que nada se le entiende, por que le gusta a quien vende el comentario entenderlo. . Quien no sepa, no se ponga que vaya a trillar a la era o a dormir bajo la higuera y deje en paz la milonga. No haga como la mondonga que todo cree saber y no sabe ni poner en marcha la lavadora pero piensa la señora que escribir es su deber. . No hay situación delicada tampoco clima molesto, pues ya que en el mismo cesto hay para todos tajada. Es muy grande la fabada y podemos comer todos, así que de buenos modos cada cual coja lo suyo, no hace falta armar barullo ni a nadie poner apodos ni origen investigar pues se le podría hallar en el tiempo de los Godos.
Madre hoy he visto a tres hombres y un mozo que va con ellos, ¡Ay madre, por Dios que bellos! Y que lindos son sus nombres. ¡Ay madre, no te me asombres si me ves ilusionada, que ya estoy enamorada del jovencito galán que con pinta de Don Juan a los tres les acompaña, es guapo y con mucha maña y atiende por D´Artagnán. . Hija mía, ¿qué me decis? ¿y son de fiar esos hombres? ¡Ay madre, ya se sus nombres Athos, Porthos y Aramís. Y pasean por París siempre al lado de la reina. Por las orillas del Sena no los veras de más bellos, sus cuerpos sueltan destellos que en el Olimpo quisieran pagando lo que pidieran tener dioses tal cual ellos. . ¡Ay madre, déjeme «usté» salir al paseo esta tarde que ya mi corazón arde y creo que me enamoré. Ya en el pecho me grabé su nombre bordado a fuego ¡Ay madre, que no es un juego! Hágame usted el favor, no quiero morir de amor atienda presta mi ruego.
Romance in decrescendo . Llueve, en la calle mucho llueve y en mis ojos tras los cristales de unas lentes ya muy ralladas fluyen ríos de llanto a mares. Lágrimas saladas resbalan por mis mejillas que no saben el cómo poder contenerlas, parecen albercas muy grandes en donde se ahogan los sueños que en otro tiempo fueron planes. . El pájaro del reloj parece ser que se amague. Qué larga se hace la noche, ¡qué larga… qué larga madre! Para quienes no tenemos un amor que nos ampare. Las horas se relentizan sigue lloviendo en la calle, ya no puedo soportar la congoja que me invade. . Si se pierde el amor la vida a nada sabe y se hielan las almas cuando el fuego no arde, el desamor marchita y nos resta coraje ni las horas avanzan ni los llantos deshacen esas penas amargas de recuerdos infames. . La lluvia no para se llenan los baches y veo los charcos que parecen mares, estrellas no quedan, la luna no sale y un recuerdo chilla gritándole al aire; ¡Qué ya por favor la lluvia se pare y vuelva el amor a regar mi calle!
Décimas Bou hexasílabas rima consonante abcabcabca . Busco en mi locura algo que me ayude a salir del cieno de la vida impura. De cuerda no pude nunca poner freno a tanta amargura que al alma sacude al igual que un trueno en la noche oscura. . Moro entre penumbra y en silencio vago, exenta de luz ya nada me alumbra. Para hallar buen pago me falta esa cruz que al alma la encumbra y busco en el trago alzar la testuz… Pero me deslumbra. . Y por lo vivido me veo en un charco en donde por necia caí en el olvido. Con un vivir parco hice de Lucrecia, pudiendo haber sido una Juana de Arco, con el alma recia y corazón fluido. . Escucho en mi alberca rugir a la muerte y tengo temblores al sentirla cerca. Presumí de fuerte despreciando amores y un golpe de tuerca me cambió la suerte y hoy sin loores me veo por terca. . Si Dios si que existe que a mí me perdone, por no haber comido de su mano alpiste. Y que me condone por no haber sabido romper ese quiste que la vida impone a quien la ha vivido cual si fuera un chiste.
. Don Potosí y Potonó salieron una mañana hacia la selva frondosa para cazar una iguana. . En el camino encontraron una moza medio en cueros, se les giraron los ojos a los pulcros caballeros. . Al verla se les vinieron pensamientos muy obscenos, sus mentes se nublaron al ver tan erguidos senos. . Don Potosí dijo; sí, nos la calzamos los dos, Don Potonó dijo; no es indigno… vive Dios. . El que la moza esté en cueros ningún derecho nos da nuestro deber buen amigo es tenerla que ayudar. . Don Potosí comprendió de Potonó sus razones y a la muchacha tapó quitándose sus faldones. . Y al igual que Don Pepito y aquel otro Don José los dos a la voz en grito se despidieron también. . Vaya con Dios Potosí se despidió Potonó. ¿Y ya vio usted a mi abuela? A su abuela yo la vi. Hasta luego Potonó Pues adiós Don Potosí. . Nadie lo tome a ofensa esto es tan solo el delirio de un alma que solo piensa en como pasar el rato sin obtener beneficio dando al día una sonrisa, algo ya que cada vez más el mundo lo precisa.
. Buen amigo gracias mil, un verdadero placer poder volver a leer este su versar gentil. Que como lluvia de abril a mi corazón refresca prendiendo en mi alma la yesca que hace mi sentido arder al poder de nuevo ver sus versos de lluvia fresca. . Y no se me haga el santón renegando al buen vivir, no renuncie a suprimir de su vida la emoción. Aténgase a la razón siga gozando la vida, no la de ya por perdida por culpa de un mal de amores, quedan en el campo flores para un alma dolorida . Sitúese Don José, celibato es cosa mala, que si el cuerpo no se embala, no sé qué será de usté. Malo es no tener en qué ilusionarse cada día y así la vida es perdía, que lo mejor pa´l humano es el frotar el banano con una moza salía. . Cual dije en otra ocasión, no sirva de precedente, en el hombre está presente de por siempre el revolcón. Nadie gusta ser capón en tema de la jodienda, vamos… para que lo entienda es que un hombre sin amores es como un jardín sin flores o como un monte sin senda. . Machado también decía; siga el hombre su camino mas no se me haga el mohíno ante una hembra bien bravía. Demuéstrele su valía, póngala mirando a Cuenca, mas no la trate de penca y sí con mucho cariño, bésele su piel de armiño y ella como una flamenca hará de su vida un guiño.